JACK VELNTI, EL ARTE DE HACER LOBBY
Jack Valenti fue de esos pocos
hombres de los que he conocido su historia y que hacían tan bien su trabajo que
incluso, en su ausencia se notaba la falta que hacían para el negocio al cual
se dedicaban, y es que considero que hacer lobby no es nada fácil, en nuestro
país muchos lo llaman “lagartería o lambonería” otros calificativos se escuchan
por ahí, pero es que yo considero que esto es un arte muy complejo, pues
conozco personas aunque no tan exitosas para el oficio sí, de muy buenos
resultados en el mismo.
Este “zorro” de Hollywood fue un
exitoso relacionista público de los Estados Unidos, fue al ejército y luego
estudió en Harvard, posteriormente asesoró al hombre más poderoso del mundo, al
Presidente de ese país, cuando ya parecía que su tiempo en la política había
culminado se convierte en “lobbysta” de la casa blanca ante el congreso
norteamericano y los países con quien los Estados Unidos sostenían relaciones
económicas, políticas y militares, sin duda un oficio nada fácil.
Pasados los años este estratega de
las comunicaciones y las relaciones públicas se lanza al ruedo como el
representante de los estudios de cine de Hollywood ante el mundo, a partir de
allí inició su carrera exitosa como la persona que abrió las puertas del cine
norteamericano en países tan importantes como Alemania, Brasil, México, Italia,
entre otros que aportaban por lo menos el 70% de los ingresos en este mercado.
Pero el desafío no era solo con los
países que consumían cine, ante el congreso y la Casa Blanca de los Estados
Unidos, libró grandes batallas para lograr la aprobación de leyes a favor del
cine, con amigos, aliados e incluso con los presidentes de la época a quienes
regalaba un teatro en casa y obsequiaba las películas de estreno antes de ser
lanzadas al mercado con tal de obtener los resultados favorables para la
industria cinematográfica.
Jack Valenti conocedor del mundo de
la política de su país, hacia colectas al interior de quienes manejaban la
industria del cine para ayudar en las campañas electorales de los candidatos
que prometían en sus discursos su apoyo al mundo cinematográfico, asimismo este
mismo personaje categorizó las películas por edades con el fin de impactar
además el comercio internacional del cine norteamericano.
Internet y la piratería serían la
guerra sin tregua que tanto Valenti veía venir antes de morir como sus sucesores
y colegas en el mercado Glickman y Campos Vásquez, este último el exponente en
América Latina, pero contrario a lo que ellos pensaban, estas dos amenazas para
la industria del cine, deben ser ventajas que se deben aprovechar y cambiar la
estrategia del mercado cinematográfico, ejemplo de ello lo hace hoy día Netflix
y otras plataformas de internet.
Aquí hay un par de consideraciones
que quiero hacer con respecto al trabajo que adelanto de investigación en la
tesis de maestría, la primera tiene que ver con la manipulación que existe para
la penetración de la industria del cine como medio masivo de comunicación en
diferentes países del mundo, más aún cuando conocemos que muchas de las
películas norteamericanas nos dejan ver un país ideal en una sociedad ideal,
esto producto de la propaganda negra que surgió después de la segunda guerra
mundial ya estuadiada con anterioridad.
La segunda consideración se da con
el lobby que desde la oficina en la cual trabajo (prensa) se ha hecho con
algunas productoras para realizar novelas o seriados donde se destaca de manera
positiva y masiva la labor de la policía. Aquí puedo nombrar un par de
producciones que han ayudado a tal fin y que desde la investigación que realizo
considero como pertinentes incrementar para lograr mayor reconocimiento en el
público, estas son: Corazones blindados y Bloque de Búsqueda, ambas
producciones de RCN y alerta aeropuerto de la National georgraphic Channel
Anexo 1
Sin duda entiendo que aquí hay una cambio
del orden social, dada la manipulación que existe de los mass media en
beneficio de los Estados, empresas y organizaciones, sin embargo esta
consideración está también comprendida en el sentido en que es una de las
formas para contrarrestar la imagen negativa que a diario se ve sobre la labor
policial en los mismos medios de comunicación, en este caso noticieros, en el
entendido que los públicos que ven noticias podrían ser homogéneos a los que
ven estas series o novelas, impactándolos con la emotividad que generan en las
audiencias los melodramas que muy claramente explica Jesús Martín Barbero en
“televisión y melodrama”

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