Los elefantes vuelan, pero vuelan bajito
He escuchado esta frase muchas veces, muy típica por cierto en algunos escenarios de la vida nacional, pero le pedí hace algunos años a un gran amigo, asesor en comunicación de personajes muy influyentes en el país y de algunas instituciones, medios y entidades, que me explicara con detalle el verdadero significado de la frase en el ámbito de la sociología crítica y la comunicación. Una explicación muy aterrizada a las realidades del mundo de los medios y la opinión pública, que les cuento entrelíneas. “El asesor para asesorar y no para congraciar” un término que acuñé de acuerdo a lo que nos convoca en esta columna y que tiene particular atención cuando se trata de asesorar a un personaje con alta exposición mediática, incluso con media o baja. Muchos de los personajes, por la misma experiencia en su trasegar en diferentes ámbitos de la vida pública, tienen un conocimiento tal vez vago, tal vez amplio en opinión pública, sin embargo la función principal del asesor es asesor...