las redes sociales un reflejo del autoestima
las redes sociales un reflejo del autoestima
Con la consolidación ya irreversible de las ‘redes sociales’, en las que el mismo usuario es el encargado de alimentar y administrar la información para compartirla con todo un universo de usuarios, el mundo asiste a una revolución en la forma en que los seres humanos nos relacionamos.
Que alguien no tenga cuenta en Facebook llama la atención, ya que el 41% de la población del país tiene una. Colombia tiene aproximadamente cerca de 19´200.000 usuarios de esta red, ocupando el puesto 14 en el ranking mundial y el 4 a nivel de Latinoamérica. El crecimiento ha sido de 858.740 nuevos usuarios en el último semestre, y el grupo de edad que más lo usa es el de 18 a 24 años.
Pero ¿Cómo ha cambiado las dinámicas de relacionarnos estas páginas? ¿Qué impacto tienen en sus usuarios?
En el estudio ‘Ciberpsicología, comportamiento y redes sociales’, aplicado a 63 estudiantes de la Universidad de Cornell (Nueva York), los investigadores encontraron que las personas reportan mayores niveles de autoestima cuando pasan más tiempo en su perfil de Facebook que viéndose al espejo.
“A diferencia de un espejo, que nos recuerda quienes somos realmente y puede tener un efecto negativo en nuestra autoestima si esa imagen no concuerda con nuestro ideal, Facebook nos muestra una versión positiva de nosotros mismos”, asegura Jeffrey Hancock, PhD. y profesor de comunicaciones de la Universidad de Cornell, co-autor de este estudio. “No significa que sea una versión falsa de uno mismo, pero es una versión positiva” afirma.
El catedrático de la Universidad de Ámsterdam, Peter Valkenburg encontró en su estudio ‘Consecuencias sociales del internet en adolescentes’, que la frecuencia con la que los adolescentes usan las redes sociales afecta su autoestima y bienestar. Las consecuencias varían, pero en su mayoría los estudios arrojan varios efectos negativos, desde ansiedad y baja en la autoestima, hasta dependencia y falta de afecto.
La razón es muy sencilla: las redes sociales, especialmente Facebook o Instagram, exponen a sus usuarios a la comparación, lo que hace que en algunos casos los jóvenes se sientan peor si creen que no están a la altura de sus amigos, ya sea por el número de visitas, mensajes actualizados o fotos de en las que, en apariencia, son felices o tienen una vida muy activa.
Según Gwenn O’Keeffe, coautora de un estudio de la Academia Americana de Pediatría (AAP) sobre el impacto de las redes en los niños publicado en la revista Pediatrics, Facebook provee una visión distorsionada de lo que en verdad está ocurriendo. Además, esta red social promueve una atmósfera de competitividad social.
Una encuesta realizada por Salford Business School de la Universidad de Salford para la institución de caridad Anxiety UK y publicada por The Telegraph, refuerza esta teoría, pues constató que las redes sociales tales como Facebook y Twitter generan ansiedad, malestar y pérdida de autoestima en los usuarios. El 53% de los encuestados aceptó que sus comportamientos cambiaron y el 51% de ellos, dijo que el cambio fue negativo.
El siquiatra del Instituto Nacional de Salud Mental Honorio Delgado–Hideyo Noguchi (Perú), Fernando Luna León, asegura que los jóvenes con necesidad afectiva, de evasión y de llenar vacíos en sus vidas, tienen una marcada tendencia a contar detalles de su quehacer diario en las redes sociales. Advirtió que al menos el 18% de los jóvenes en el mundo sufren ese problema, según diferentes estudios internacionales realizados al respecto.
Sin embargo no todos los efectos son negativos, especialmente en jóvenes con problemas de comunicación. Así lo afirma el doctor Hancock, quien no comparte esta visión negativa que tiene el doctor Luna León del efecto del uso de las redes sociales en los jóvenes.
“La forma en la que Facebook puede facilitar la comunicación, en especial en la interacción social y quizás ayudando mitigar el miedo al rechazo social, puede además explicar porqué estudiantes con baja autoestima ganan más de su uso que los estudiantes con una autoestima alta”, asegura Hancock.
“Los estudiantes con autoestima baja, presentan mayores problemas para relacionarse con sus compañeros de clase o dormitorios, y por lo tanto les cuesta hacer amistades casuales y construir un puente de capital social con los demás” explica. Argumentó que una red social, que facilita a los jóvenes con baja autoestima establecer conexión con otras personas cercanas a su entorno, puede, por lo tanto, tener un efecto más duradero que en jóvenes con una autoestima alta.
Con la consolidación ya irreversible de las ‘redes sociales’, en las que el mismo usuario es el encargado de alimentar y administrar la información para compartirla con todo un universo de usuarios, el mundo asiste a una revolución en la forma en que los seres humanos nos relacionamos.
Que alguien no tenga cuenta en Facebook llama la atención, ya que el 41% de la población del país tiene una. Colombia tiene aproximadamente cerca de 19´200.000 usuarios de esta red, ocupando el puesto 14 en el ranking mundial y el 4 a nivel de Latinoamérica. El crecimiento ha sido de 858.740 nuevos usuarios en el último semestre, y el grupo de edad que más lo usa es el de 18 a 24 años.
Pero ¿Cómo ha cambiado las dinámicas de relacionarnos estas páginas? ¿Qué impacto tienen en sus usuarios?
En el estudio ‘Ciberpsicología, comportamiento y redes sociales’, aplicado a 63 estudiantes de la Universidad de Cornell (Nueva York), los investigadores encontraron que las personas reportan mayores niveles de autoestima cuando pasan más tiempo en su perfil de Facebook que viéndose al espejo.
“A diferencia de un espejo, que nos recuerda quienes somos realmente y puede tener un efecto negativo en nuestra autoestima si esa imagen no concuerda con nuestro ideal, Facebook nos muestra una versión positiva de nosotros mismos”, asegura Jeffrey Hancock, PhD. y profesor de comunicaciones de la Universidad de Cornell, co-autor de este estudio. “No significa que sea una versión falsa de uno mismo, pero es una versión positiva” afirma.
El catedrático de la Universidad de Ámsterdam, Peter Valkenburg encontró en su estudio ‘Consecuencias sociales del internet en adolescentes’, que la frecuencia con la que los adolescentes usan las redes sociales afecta su autoestima y bienestar. Las consecuencias varían, pero en su mayoría los estudios arrojan varios efectos negativos, desde ansiedad y baja en la autoestima, hasta dependencia y falta de afecto.
La razón es muy sencilla: las redes sociales, especialmente Facebook o Instagram, exponen a sus usuarios a la comparación, lo que hace que en algunos casos los jóvenes se sientan peor si creen que no están a la altura de sus amigos, ya sea por el número de visitas, mensajes actualizados o fotos de en las que, en apariencia, son felices o tienen una vida muy activa.
Según Gwenn O’Keeffe, coautora de un estudio de la Academia Americana de Pediatría (AAP) sobre el impacto de las redes en los niños publicado en la revista Pediatrics, Facebook provee una visión distorsionada de lo que en verdad está ocurriendo. Además, esta red social promueve una atmósfera de competitividad social.
Una encuesta realizada por Salford Business School de la Universidad de Salford para la institución de caridad Anxiety UK y publicada por The Telegraph, refuerza esta teoría, pues constató que las redes sociales tales como Facebook y Twitter generan ansiedad, malestar y pérdida de autoestima en los usuarios. El 53% de los encuestados aceptó que sus comportamientos cambiaron y el 51% de ellos, dijo que el cambio fue negativo.
El siquiatra del Instituto Nacional de Salud Mental Honorio Delgado–Hideyo Noguchi (Perú), Fernando Luna León, asegura que los jóvenes con necesidad afectiva, de evasión y de llenar vacíos en sus vidas, tienen una marcada tendencia a contar detalles de su quehacer diario en las redes sociales. Advirtió que al menos el 18% de los jóvenes en el mundo sufren ese problema, según diferentes estudios internacionales realizados al respecto.
Sin embargo no todos los efectos son negativos, especialmente en jóvenes con problemas de comunicación. Así lo afirma el doctor Hancock, quien no comparte esta visión negativa que tiene el doctor Luna León del efecto del uso de las redes sociales en los jóvenes.
“La forma en la que Facebook puede facilitar la comunicación, en especial en la interacción social y quizás ayudando mitigar el miedo al rechazo social, puede además explicar porqué estudiantes con baja autoestima ganan más de su uso que los estudiantes con una autoestima alta”, asegura Hancock.
“Los estudiantes con autoestima baja, presentan mayores problemas para relacionarse con sus compañeros de clase o dormitorios, y por lo tanto les cuesta hacer amistades casuales y construir un puente de capital social con los demás” explica. Argumentó que una red social, que facilita a los jóvenes con baja autoestima establecer conexión con otras personas cercanas a su entorno, puede, por lo tanto, tener un efecto más duradero que en jóvenes con una autoestima alta.

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